Republicano favorecería una reforma amplia

Lunes, 15 Septiembre   

John McCain ganó el martes el número suficiente de delegados para obtener la nominación presidencial del partido republicano y disputar, el primer martes de noviembre, la Casa Blanca con el nominado demócrata, el que todavía no se ha esclarecido.

El Senador de Arizona, de 71 años, fue el único de los ocho aspirantes de su partido (Tom Tancredo, Mitt Romney, Ron Paul, Fred Thompson, Rudy Giuliani, Micke Huckabee y Duncan Hunter) que durante la campaña habló de la necesidad de contar con una reforma migratoria que permita legalizar a indocumentados que llevan tiempo en el país, carecen de antecedentes criminales y pagan impuestos, pero sin dejar de lado la seguridad nacional de Estados Unidos.

Sus adversarios, por el contrario, rechazaron toda posibilidad de legalización y llegaron incluso a sugerir una política que permitiera al gobierno el arresto y la deportación inmediata de los extranjeros sin estatus legal de estadía, y con ello poner fin a la inmigración indocumentada.

La sugerencia antiinmigrante contó con el respaldo del ala conservadora del partido republicano, mientras que la postura de McCain le costó al candidato la crítica entre sus correligionarios, pero al final de cuentas los votos mandaron y el partido saludó el martes la victoria del veterano de guerra que fue prisionero en Vietnam durante cinco años.